de un buitre, ave de rapiña.
182.
Mi madre, dice, que dormía
en la quinta que daba al monte,
entró el ave cuyo olfato alcanzaba,
de animales muertos, hasta tres leguas.
183.
A los gritos de mi madre idolatrada,
de un buitre, ave de rapiña.
182.
Mi madre, dice, que dormía
en la quinta que daba al monte,
entró el ave cuyo olfato alcanzaba,
de animales muertos, hasta tres leguas.
183.
A los gritos de mi madre idolatrada,