entró el primo mío, de Epiro procedente,
por nombre Menalipo, que portaba flecha;
disparó, y el ave murió instantáneamente.
184.
Un día que comenzaba a andar,
jugaba en medio de la sala,
entró un halcón y pilló rápidamente con las garras
entró el primo mío, de Epiro procedente,
por nombre Menalipo, que portaba flecha;
disparó, y el ave murió instantáneamente.
184.
Un día que comenzaba a andar,
jugaba en medio de la sala,
entró un halcón y pilló rápidamente con las garras