1.

Gracias a tí, lector querido,

si a mis desvelos das valer;

que la poesía, aunque brote de mi caudal escaso,

la aprovechará quien sondearla quiera.

2.

Si a las primeras de cambio parece acedo y acre,

por la agrura e inmadurez de la corteza,

pruebe la vainilla pulposa del fruto

y catará sabor agradable el docto lector.