por la llama del primer amor.
290.
Tres días me hospedó el rey
en el palacio real, insigne en opulencia;
y no conseguí hablar con la causa de mis males
y que confiaba me daría dicha.
291.
Aquí probé mayor dureza,
superior a la primera de marras,
por la llama del primer amor.
290.
Tres días me hospedó el rey
en el palacio real, insigne en opulencia;
y no conseguí hablar con la causa de mis males
y que confiaba me daría dicha.
291.
Aquí probé mayor dureza,
superior a la primera de marras,