en el enemigo, que pareció atacado de peste
por el diezmador acero de Minandro famoso,
pronunciándose
campo
y
victoria
a nuestro favor.
306.
Este triunfo alivió de la tristura
a los sajados por la inclemencia;
en el enemigo, que pareció atacado de peste
por el diezmador acero de Minandro famoso,
pronunciándose
campo
y
victoria
a nuestro favor.
306.
Este triunfo alivió de la tristura
a los sajados por la inclemencia;