314.

A los cinco meses en Crotona,

pugné por volver al reino de Albania.

¿Qué obstáculo habrá para los llamamientos del amor,

mucho más si, a lo que se va, es a una Laura?

315.

A pesar de nuestra forzada marcha,

me aburría y deseaba volar.

¡Oh, cuando vi las murallas de la ciudad,

mis presentimientos fueron mortales!