y sollozó todavía más que Aladín.
Vivieron en el bosque como unos cinco meses;
una mañana decidieron explayarse.
351.
Recorrieron el interior del bosque,
aunque los rastros apenas se reconocían;
entonces narró el célebre Aladín
su vida harto lastimosa.
352.
En las guerras, decía, donde intervine,