Hace ya algunos años que vago,

teniendo por palacios bosques y montañas,

arribé aquí y logré librarte

del torpe deseo de esa bestia humana.

370.

Cortóse la narración por la súbita llegada

del duque Florante y del príncipe Aladín,

el cual, cuando reconoció la voz de la amada,

la vocación del corazón no pudo desobedecer.

371.