clavóse en el pecho del traidor Adolfo.
391.
La contestación de Flérida a este respecto:
que había oído voces de mujer;
sentí que te daban tortura
y cobró piedad mi lastimado pecho.
392.
Cuando te busqué, vi
que te violaba aquel hombre inicuo;
no me contuve, y armé en el arco