que resonó en el interior del bosque;
espíritu y cuerpo se lo llevaron
ansias, y desatóse en río de lágrimas.
68.
Abatióse la cabeza en el tronco del árbol,
vencido el cuello por el cordel que lo sujetaba,
puro cadáver era, y el color de yema
de su rostro, tornóse blanco puramente.
69.
Ocurrió que recaló en el bosque