del amarrado, tan sin ventura.

129.

Cuando llegó cerca y alcanzó con la vista

al que en sus ataduras cercaron las penas,

perdió el conocimiento y lágrimas deslizó,

presos cuerpo y corazón de lástima.

130.

Ratos estuvo quedo y sin habla,

contuvo el aliento que se le escapaba,