A DOÑA MIRENA RIQUEZA

Harto es que me haya quedado algún discurso después que vi a vuesa merced[335], y creo que me dejó éste por ser de la muerte. No se lo dedico porque me lo ampare; llévoselo yo porque le mejore. Designio interesado[336] es el mío, para la enmienda de lo que puede estar escrito con algún desaliño, o imaginado con poca felicidad. No me atrevo yo a encarecer la invención, por no acreditarme de invencionero[337]. Procurado he pulir el estilo y sazonar la pluma con curiosidad. Ni entre la risa me he olvidado de la doctrina. Si me han aprovechado el estudio[338] y la diligencia, le remito a la censura, que vuesa merced hiciera dél, si llega a merecer que le mire. Y podré yo decir entonces que soy dichoso por sueños. Guarde Dios a vuesa merced, que lo mismo hiciera yo. En la prisión y en la Torre, a 6 de abril de 1622.

NOTAS:

[335] “veo a vuesa merced”. (Edic. de Pamplona, 1631: Barcelona, 1635, y todas las posteriores).

[336] “el mayor designio interesado es el mío para la enmienda”. (Ídem).

[337] Invencionero. T. Ram., Dom., 14, 6: “Algunos grandes, grandes invencioneros de trajes”.

[338] Estudio, así en A; en la corregida y de don Aureliano: estilo.