A QUIEN LEYERE

He querido que la muerte acabe mis discursos como las demás cosas. Quiera Dios que tenga buena suerte. Este es el quinto sueño[339]; no me queda ya que soñar. Y si en la Visita de los Chistes no despierto, no hay que aguardarme[340]. Si te pareciere que ya es mucho sueño, perdona algo la modorra que padezco; y si no, guárdame el sueño[341], que yo seré sietedurmiente[342] de las tales figuras. Vale.[343]

NOTAS:

[339] “tratado al Sueño del juicio, al Alguacil endemoniado, al Infierno y al Mundo por de dentro”. (Ms. de la Biblioteca Nacional y la edición de Pamplona, 1631).

[340] “Y si en la Visita de la muerte”. (Ídem).

[341] Guardarle el sueño, cuidarle mientras duerme. Zamora, Monarq. mist., 2, 5: “Que aquel haber de guardar el sueño a otro a costa del suyo”.

[342] Sietedurmiente, muy dormilón, aludiendo a los sietedurmientes, que diz no despertaron en muchos años. Fueron siete hermanos que sufrieron martirio en Éfeso en tiempo de Decio. Habiéndose ocultado en una caverna, fueron emparedados en ella de orden del Emperador. Halláronse ciento cincuenta y siete o ciento ochenta y cuatro años después dormidos en el mismo lugar y vivieron un día. (Balt. Alcáz., Biblióf. Andal., p. 163). Nótese que siete indica muchedumbre, así sietepicos es la muy parlera, sieteencarado el muy disimulado (Autos del siglo XVI, 3, 285); sietedoblar, doblar muchas veces. J. Pin., Agr., 5, 40: “Un portal que por sietedoblar los ecos; sietecueros, tumor en el dedo; sietecolores, cierto pajarito americano; siete-cabezas, el que la tiene grande”.

[343] “postrimerías. Vale”. (Edic. de Pamplona).