[381] En P B: sobajar una zalea.

[382] Azuda, noria para sacar agua.

[383] De hilván, seguidamente, hilvanando razones como en hilo seguido.

[384] Calepino (Ambrosio), famoso autor del Diccionario en siete lenguas, a las cuales éstos añadían la suya.

[385] Escampar, aclararse el cielo nublado, dejando de llover. Quev., Jac. 8: “Llueva cárceles mi cielo | diez años sin escampar”.

[386] Secos, que no chispean salivillas al hablar.

[387] Tarabilla, la cítola o tarara del molino, que golpetea y dícese del charlatán ser una tarabilla. (Corr., 607).

[388] Espulgar, examinar cuidadosamente, como quien se espulga. Quij., 2, 60: “Acudieron los bandoleros a espulgar al rucio y a no dejarle cosa de cuantas en las alforjas y la maleta traía”. Diál. perr.: “Para recebir un criado, primero le espulgan el linaje”.

[389] Sólo paz de la ambición, dice el ejemplar de Pamplona de 1631; Solapas de la ambición, el de Barcelona, 1635, y todas las impresiones posteriores hasta la de don Aureliano.

[390] Cosa y cosa, o como en P B: cosi y cosa, o cosicosa, o quisicosa, o cosillina en León, o recosita en Segovia, es la adivinanza y enigma. Balt. Vitor., 2, 411: “Un enigma o cosicosa”. Tirso, Mari Hern., 2, 10: “Ven acá, ¿qué es cosicosa, | que lo que adoro aborrezco, | lo que me pesa hallar busco, | lo que me abrasa es de yelo?”