[439] “estabas enterrado en San Francisco de Madrid; mas hoy me he desengañado”. (Ms.).

[440] “¿Hay paz en el mundo?” “Paz, respondí, universal. No hay guerra con nadie”. “¿Eso pasa? Torna a tapar, que en tiempo de paz mandarán los poltrones, medrarán los vicios, valdrán los ignorantes, gobernarán los tiranos, tiranizarán los letrados, letradeará el interés, porque la paz es enemiga (amiga) de pícaros. No quiero nada de allá fuera: bien estoy en la redoma. Vuélvome jigote”. Afligióme grandemente, porque empezaba ya a desmigajarse, y díjele: “Aguarda, que toda paz que no se hace con buena (voluntad) es sospechosa. Paz rogada, y comprada y pretendida es salsa y apetito para guerras. No hay para quién sea la paz; porque si los ángeles dijeron: Pax hominibus in terra bonae voluntatis, el sobrescrito de la paz viene a muy pocos de los que hoy viven en el mundo. Está para dar un estallido; todo se va revolviendo”. Con esto se sosegó y puesto en pie, dijo: “Con esperanzas de guerra saldré de aquí, porque la necesidad fuerza que los príncipes conozcan y diferencien al bueno del que lo parece. En la guerra se acaban las raposerías de la pluma y la hipocresía de los dotores, y se restaña el pujamiento de licenciados. Abre ahí; pero dime primero: ¿hay mucho dinero en España?”, etc. (Ms.). El penúltimo párrafo confirma haberse bosquejado la Visita de los chistes en 1621, época en que terminaba la tregua de doce años con los holandeses y en que dominaba en todos los españoles el espíritu guerrero, por creer que dicha tregua y la paz que hubo en gran parte del reinado de Felipe III fueron origen de todos los males de la Monarquía. Rota la guerra en el mismo año y vistos los desastrosos resultados de ella, la opinión varió completamente, y Quevedo, al retocar su discurso, eliminó el párrafo.

[441] “Génova ha hecho unas sanguijuelas”, etc. (Ms. y edición de Pamplona, 1631).

[442] Los ginoveses, con sus cambios, recambios y demás mohatras, se llevaban todo el dinero de España.

[443] Zacapela, o zacapella o sacapela, riña, como en pela-mela, pelotera, escara-pela, gara-pela, del sacar y tirar los pelos y a pelladas (Cejador, Tesoro, Silbantes, 196). Cuento de cuentos: “La zacapela que traía la gente bajuna”.

[444] Gatos, tomado también aquí por bolsa, como se usaba de su piel y aún se usa por Segovia y el resto de Castilla.

[445] “sana de esos lamparones, porque el rey de Francia no admite”, etc. (Ms.). Decíase que el Rey de Francia tenía virtud de curar los lamparones.

[446] “usajes de bolsas”. (Edic. de Pamplona y Barcelona y todos los impresos). Usagre, especie de sarna acre que roe y come la carne en perros, etc. J. Pin., Agr., 20, 3: “Y su desnudez y su sarna y usagre”.

[447] Empréstidos. A. Veneg., Agonía, 3, 10: “Las limosnas y empréstidos que hicieron”.

[448] Corr., 182: “La verdad adelgaza, mas no quiebra su hilaza”.