“Querría honra y provecho
Y que nada me faltase,
Y cuando Dios me llevase,
Irme a la gloria derecho”.
Al pie de la copla escribió un estudiante: Eso no, Miguel de Vergas. (Doctor Francisco de El Rosal, Biblioteca Nacional, T. 127. Origen y etimología de todos los vocablos originales de la lengua castellana, alfabeto III, p. 31). Correas, p. 133, lo confirma: “Eso no, Miguel de Vergas, que tenéis muchos pecados”. (Este refrán nació en Salamanca, adonde hubo un ciudadano rico y que casó dos hijas con dos doctores y hizo racionero un hijo, que después fué canónigo y tuvo otras dignidades; y en la torre de la Trinidad, parroquia del arrabal, están dos pinturas de bulto relevadas en la pared por la parte de afuera: la una de Dios Padre y la otra de un hombre arrodillado delante, y por los efectos ya vistos y por la postura de las figuras, fingió el vulgo que Miguel de Vergas hace esta oración: “Señor, case yo mis hijas con dotores y a mi hijo véale canónigo en la Iglesia mayor, y después de mis días, llévame con vos a la gloria”. A esto dicen: “Eso no, Miguel de Vergas”; y parece que lo dice el ademán de la pintura, dando a entender que no puede haber dos glorias, acá y allá. Fué Miguel de Vergas virtuoso y pío y hizo la dicha torre y reparó la iglesia y fundó en ella una capilla para su entierro y lucióse su virtud en su descendencia).
[562] Empuñadura de conseja, comienzo de cuento en fórmula tradicional. Corr., 74: “Érase que se era, el bien para todos sea y el mal para la manceba del abad”.
[563] “En Martes, ni tu tela urdas ni tu hija cases. (Opinión del vulgo contra el martes, y nace de ser tenido Marte en la gentilidad por dios de las batallas, y este planeta domina en ese día, y por eso le tienen por aciago los ignorantes, tomándolo de la gentilidad, que no hacía casamientos en martes por su dios de disensiones y batallas)”. (Corr., 122). Ídem, 111: En el martes, ni paños cortes ni hija cases. Ídem. 122: En martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tajes. Nacer en martes es ser desgraciado, como lo dice una canción popular: “Dar con la del martes, con la mala”. (Corr., 575).
[564] “Mátalas callando y tómalas a tiento y pálpalas a tiento o a ciegas. (Dícese del que con sosiego y secreto hace las cosas cautamente)”. (Corr., 458). Esto es, del hipócrita. Mátalas hablando lo inventa Quevedo al propósito, no menos que Resucítalas callando. Yo creo se dijo propiamente de las pulgas.
[565] Portante, paso apresurado. Quev., Cart. Viaj.: “Soy tartamudo de zancas y achacoso de portante”. G. Alf., 2, 3, 5: “Porque iba de portante y según llevaba el paso presto saliéramos de muda”.
[566] Las aventuras de Lanzarote constituyen la parte festiva y amena de los libros caballerescos de Artús o Arturo, príncipe de los silures, que floreció a fines del siglo VI y fué el Pelayo de la Gran Bretaña contra los sajones, dueños a la sazón de toda la isla. Instituyóse en tiempos de este buen Rey, según la irrecusable autoridad de don Quijote, la famosa Orden de la Tabla redonda, y pasaron sin faltar un punto los amores de don Lanzarote del Lago con la reina Ginebra, hija del rey de Escocia y mujer de Artús, siendo mediadera de ellas y sabidora la honrada dueña Quintañona, de donde nació aquel tan sabido romance y tan decantado en nuestra España de
“Nunca fuera caballero
De damas tan bien servido
Como fuera Lanzarote
Cuando de Bretaña vino”.
Pasa como autor del libro de Lanzarote Arnaldo Daniel, poeta provenzal de fines del siglo XII.
[567] Certifico, lo abono, lo fío.