[552] Corr., 601: “Perico de los palotes. (Apodo de bobo y necio)”. Covarr.: “Un bobo que tañía un tambor con dos palotes. El que se afrenta de que le traten indecentemente, suele decir: Sí, que no soy yo Perico el de los Palotes”. Protodemonio le llama el Diablo cojuelo, 10, y en los Entrem. s. XVII, 473: “Periquito el de los palotes | si no tienes cuartos | que dame doblones”. Acaso, más que a los palillos de tambor alude a los palotes del que no sabe escribir; o a las muletas del diablo cojuelo. Pateta, el diablo, como Patillas, el diablo cojuelo, por lo aviesos que suelen ser y malos los cojos, que cojo significan todos estos nombres, luego el diablo, y porque cuentan las viejas que el diablo quedó cojo al caer despeñado del cielo, que es decir que se hizo avieso y malo. Corr., 601: “Llevárselo Pateta, perderse, irse al infierno”. No dijera más Pateta (Quev., C. de c.). “Juan de las calzas blancas. (Dícenlo por un difunto que salía de la sepultura)”. (Corr., 571). Lope, Dorot.: “No para damas, que las hacen piernas de difuntos, y desde Juan de las calzas blancas son contra la pramática del buen gusto”. Don. hablador, 1, 7: “Me decía por libre, saliendo de Santarsis como Juan de las calzas blancas, en piernas a lo soldado, sin capa, sin sombrero ni cuello”. “Pedro por demás. (Sin hacer nada)”. (Corr., 601). B. Garay, 4. “El Bobo de Coria, que empreñó a su madre y a sus hermanas y preguntaba si era pecado”. (Corr., 88). Un cuento sobre ello hizo Villergas (El tío Camorra, paliza 22, año 1848). “Pedro de Urdemalas. (Es tenido por un mozo que sirviendo hizo muchas burlas a los que sirvió)”. (Corr., 601). Añaden: o todo el monte o nada. Es el que urde muy malas artes, y Cervantes hizo de él un entremés.

[553] El santo Macarro jugando al abejón (Corr., 82). Vanle tiznando la cara los demás, sustituyéndole el que se ríe, y él ha de estar muy serio, zumbando como abejón. Torr., Son. a M. A. Cast.: “Quiere llamarse ingenio, si es macarro, | si trata los asuntos con desbarro”. Confundióse con mocarro. Q. Benav., 2, 266: “Ya que éste es | un mocarro”. Figueroa, Plaza, f. 255. Díjose por las muecas y visajes del tiznado.

[554] Corr., 172: “La de santo Leprisco. (Dicho de donaire, como San Ciruelo, San Pito)”. Sin duda, del prisco.

[555] Corr., 565: “San Ciruelo. (Por santo no determinado ni cierto, y así, diciendo para tal día, es para nunca jamás)”. Dícese del torpe, necio, y bruto y se dijo del santo, por la madera de ciruelo o de prisco, de que salió alguna imagen de santo. Entrem. romanc.: “Aunque es largo mi negocio | la vuelta será muy breve: | el día de san Ciruelo | o la semana sin viernes”.

[556] Corr., 519: “El santo Pajares. (Dicho a desdén)”. El santo de Pajares, que se quemó el santo y se salvó la paja. Dícese santo de Pajares del que, jugando, le van tiznando la cara sin haberse de reír, so pena de tomar su lugar, lo cual se hacía con pajas o cosa carbonizada. De aquí el refrán del que no supo mirar por sí, aprovechando a otros, y del hipócrita y del parado y necio. Comed. Florin., 9: “Pensé que eras un santillo.—De Pajares, que ardía él y no la paja”. Lope, Dama boba, 2, 8. “Fray Jarro, fraile cucarro. (Apodo a niños frailitos)”. (Corr., 583). Ídem, 87: El fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro. Decimos A propósito, fray Jarro, de lo sin sazón ni ocasión, aludiendo al bebedor, que con cualquiera ocasión echa mano al jarro, y sin duda era el fraile cucarro o cuco el primero que tal costumbre tuvo.

[557] San Porro, dícese como porro, del bruto, por ser romo como una porra.

[558] Concomos; carcomos en P; corcovos en la edic. corregida. Es la acción de concomerse o menear mucho los hombros, como sierra al serrar. Moreto, Las traves., 3: “Hubo concomo de lomos?” Lo mismo vale concomio.

[559] Vargas podrá ser el alcalde de Corte por los años de 1480, a quien cometía la averiguación de los memoriales la Reina Católica, u otros varios que dice Corr., p. 66; pero de suyo es personificación del monte muy enzarzado, y Averígüelo Vargas alude al dicho enzarzamiento. Monte y ramaje es lo que varga significa (Tesoro, B).

[560] Véase La Celestina (mi edic). sobre Villadiego.

[561] Eso no, Miguel de Vergas. Tuvo principio en Salamanca. Fuera de la puente hay una ermita de la Trinidad, donde, al pie de una imagen de Dios Padre, se hizo pintar un devoto ciudadano llamado Miguel de Vergas, con una copla que decía así: