[189] Acerca de esta clase de comediantes dice en su Viaje entretenido Agustín de Rojas: “Pues sabed que hay ocho maneras de compañías y representantes, y todas diferentes: bululú, ñaque, gangarilla, cambaleo, garnacha, bojiganga, farándula y compañía. El bululú es un representante solo, que camina a pie y pasa su camino y entra en el pueblo, habla al cura y dícele que sabe una comedia y alguna loa, que junte al barbero y sacristán y se la dirá, porque le den alguna cosa para pasar adelante. Júntanse éstos y él súbese sobre una arca y va diciendo: ‘Ahora sale la dama y dice esto y esto’. Y va representando y el cura pidiendo limosna en un sombrero. Y junta cuatro o cinco cuartos, algún pedazo de pan y escudilla de caldo que le da el cura, y con esto sigue su estrella y prosigue su camino hasta que halla remedio”.

[190] En cueros, en que tratan los zapateros.

[191] Por los pies ajenos, que calzan.

[192] Silo, granero debajo de tierra. Herrera, Agr., 1, 6: “El grano... de silo soterraño”.

[193] Pecado de carne, por engañar metiendo en los pasteles carne mala y prohibida y huesos machacados.

[194] Jinetes, por la carne de caballo, metida en los pasteles, y estómagos a caballo sobre rocín, que también metían en ellos.

[195] Padeced, no dice sufrid, que es padecer con paciencia.

[196] Este oficio, de soplones, de ir con el soplo, como lo explica en lo que sigue.

[197] Vah-ar-ada, tufarada de vah-o. Buscón, 23: “Bébase, me dijo, esta media azumbre de vino puro, que, si no da vaharada, no parecerá valiente. Ellos y los malditos alguaciles. Por soplar, daban crueles voces. Uno de ellos decía: ‘Yo al justo vendí: ¡Que me persiguen!’ Dije yo entre mí: ‘¡Al Justo vendiste! Éste es Judas’. Y lleguéme con codicia de ver si era barbinegro o bermejo, cuando le conozco, y era un mercader”, etc. (Edición de Pamplona, 1631).

[198] Pensaron los ladronazos que no había más y quisieron con la vara de medir hacer lo que Moisés con la vara de Dios y sacar agua de las piedras.