Extraña cosa era de ver cómo casi todos se venían de la otra parte del mundo a declararse de costumbres en estando debajo de la cuerda. Y luego a la postre vi otra maravilla, que siendo esta cuerda de una línea invisible, casi debajo della cabían infinitas multitudes, y que hay debajo de cuerda en todos los sentidos y potencias, y en todas partes y en todos oficios. Y yo lo veo por mí, que ahora escribo este discurso, diciendo que es para entretener, y por debajo de la cuerda doy un jabón[103] muy bueno a los que prometí halagos muy sazonados. Con esto el viejo me dijo:

—Forzoso es que descanses. Que el choque de tantas admiraciones y de tantos desengaños fatigan el seso, y temo se te desconcierte la imaginación. Reposa un poco para que lo que resta te enseñe y no te atormente.

Yo tal estaba, que di conmigo en el sueño y en el suelo obediente y cansado.

NOTAS:

[1] La dedicatoria es enteramente diferente en la edición de Pamplona de 1631 y en el Ms. de Lastanosa. Hela aquí: “A don Pedro Girón, Duque de Osuna (a). Éstas son mis obras: claro está que juzgará vuecelencia que siendo tales no me han de llevar al cielo; mas como (b) yo no pretendía dellas más de que en este mundo me den nombre y el que más estimo es (c) de criado de vuecelencia, se las envío para que, como a tan gran príncipe las honre; lograrán de paso la enmienda. Dé Dios á vuecelencia su gracia y salud; que lo demás merecido lo tiene al mundo su virtud y grandeza. En la Aldea (d), abril 26 de 1612.—Don Francisco Quevedo Villegas”.

a) “y conde de Ureña”. (Ms. de Lastanosa).

b) “ya no pretenda de ellas más que en este mundo”. (Ídem).

c) “el de criado de vuecelencia, se las invío para que como tan gran príncipe”. (Ídem).

d) “abril 1623.—Don Francisco Gómez de Quevedo y Villegas”. (Ídem).

[2] 1610 es el año que fijaron los Juguetes de la niñez en 1629 y desde entonces hasta hoy viene reproduciéndose.