[3] Deparare; en A: depare. Adviértase que con cándido, pío y benigno quiere decir lo mismo, no menos, que con purpúreo, cruel y sin sarna, que le moleste criticándole.

[4] Toda la verdad. En el Libro de vidas y dichos graciosos, agudos y sentenciosos de muchos notables varones griegos y romanos, traducción por Juan Jarava, de los Apotegmas de Erasmo, se lee (Anvers, 1549, fol. 87): “Esto se loa y se tiene en más que todas las otras cosas que dijo (Sócrates), porque decía que no sabía otra cosa sino esto sólo, que no sabía nada. Porque se inquiría e informaba de cada una cosa como dudando. No porque de verdad no tuviese algo de cierto sabido; mas con esta ironía y contrario sentido declaraba su modestia y reprendía la soberbia de los otros, que se decían saberlo todo, como de hecho no supiesen nada. Unos sofistas decían públicamente que responderían de presto y sin pensar a toda materia y cuestión propuesta. La ignorancia destos soberbios destruía muchas veces Sócrates con argumentos, y por esto fué juzgado por Apollo sabio, porque, aunque no supiese todas las cosas, como ni los otros las sabían, pero en esto los excellía, que conocía su ignorancia, como ellos no supiesen tampoco esto, que no sabían nada”.

[5] Gastan, hacen gastar dinero en comprar los libros: notable uso de gastar como factitivo, esto es, hacer gastar.

[6] En A P: emprentas; en A: especerías.

[7] Sin ton ni son... no es bailar, alude al origen del dicho, según lo declaramos en el primer sueño, del bailar sin música, a destiempo.

[8] De tan mala cosa, retruécano, el mundo es mala cosa, no mi discurso.

[9] Descontento. Como que el deseo es tendencia a una cosa; lograda, el deseo desaparece, quedando uno descontento, porque todo el contento se cifraba, no en la cosa, sino en desearla.

[10] “unas grandes y descompuestas voces y tirado muy porfiadamente del manteo”. (Edic. de Barcelona, 1635).

[11] Desmentir es lo que hoy dicen despistar o hacer perder la pista, bonito verbo moderno, bien formado y que no tiene que ver con el dépister francés, que vale lo contrario, dar con la pista de alguno, descubrir, indagar. Pero no se olvide el clásico desmentir. Diablo coj., 7: “Don Cleofás y su camarada no salían de su posada por desmentir las espías”. Saavedra, Empr., 45: “Borrar con la cola las huellas para desmentir al cazador”. En el texto vale disfrazar para desmentir o despistar, como factitivo, al modo que en Zamora, Monarquía mist., 3, 86, 2: “Cuando se desdeña el rey de entrar en una casa, entra disfrazado, desmintiendo el nombre”.

[12] Acuérdase Quevedo del Petrarca, De Remediis utriusque fortunae.