[13] Aciago de cara; en P: ciego de cara. Aciago, encapotado y nublado, de mal agüero, metáfora aquí del tiempo que amaga tormenta, triste, melancólico.
[14] “del alguacil”. (Ms. de Lastanosa).
[15] Huésped. Quij., 1, 2: “Pensó el huésped”. Ídem, 1, 32: “A lo cual respondió la huéspeda”.
[16] Ermita, y añaden de Baco. Ilustre fregona: “Visitaba pocas veces las ermitas de Baco”.
[17] Casa, propiamente casa llana, por estar allanada o abierta para todos. Rufián dichoso, 1: “De los de la casa llana”.
[18] Damas. Coloquio de las damas, del Aretino, traducido por Fernán Xuárez, Sevilla, 1607.
[19] Honrados. Guzmán de Alfarache, 2, 3, 5: “Pero los más honrados basta que dejen la casa franca y se vayan a la comedia o al juego de los trucos, cuando acaso les faltan las comisiones”.
[20] Moreno. Celoso extremeño: “Enseñó a tañer a algunos morenos”.
[21] Gallofero, mendigo, que pide la gallofa. Lazarillo, 2: “Tú, vellaco y gallofero eres”.
[22] Capigorrón, o capigorrista, que anda de capa y gorra para más fácilmente vivir libre y ocioso, sobre todo los estudiantes. Píc. Just., f. 91: “Llegaron otros ocho capigorrones tan grandes bellacos como los primeros”. Colmenares, Hist. Segov., pl. 774: “Acercándose un capigorrón, mozo insolente”. Laber. amor, 2: “Capigorrón, brodista, pordiosero”. Ídem, 1: “Estudiantes capigorristas”.