[648] Carne cocida y tostada después.
[649] Estar a diente, hambriento, sin comer.
[650] Mareta es como marejada, del andar cojeando Vulcano.
[651] “mascujar”. (Todos los impresos).
[652] a estilo de las que se cantaban en un burdel o lupanar.
[653] “de quejidos”. (Todos los impresos).
[654] Llamaban así a un paso de los bailes sobremanera lascivo.
[655] “Y tronando de nuevo como al principio, riñó la luz con las tinieblas, y era de ver los dioses girando alrededor de su padre, tan pronto patas arriba como hacia abajo, hasta que, cayéndole Venus en los brazos, le dejó caer los rayos, y al estrépito de un beso que dió el barbudo Júpiter, se restableció la calma y todos quedaron contentos, aunque asustados. Dióles licencia”, etc. (Manuscrito de Lista).
[656] A puto el postre, corriendo a porfía, del decir puto sea el postrero en llegar, pues va detrás, como en Horacio: “Scabies occupet extremum”. Jacinto Polo, Apolo: “a puto el postre Apolo la seguía”. Aquí termina la edición de Zaragoza y las españolas hasta fines del siglo XVIII.
[657] “Ganimedes.—1645”. (Al pie del Ms. original). Éste es el año en que el libro se puso en limpio, retocado y acicalado para la estampa. Sin embargo, no le gozó el público hasta 1650, y aún entonces, el nombre del autor se envolvió con el anagrama de Nifroscancod Diveque Vasgello, duacense, que, para desorientar más, se le dió patria en Duay, ciudad del País Bajo, en la Flandes francesa, pues no puede tener otra interpretación la última palabra.