[33] “gritando su letanía, luego las Órdenes, y tras ellas los clérigos, que, galopeando los responsos, cantaban de portante, abreviando, porque no se derritiesen las velas y tener tiempo para sumir otro”. (Edición de Pamplona y el Ms. referidos). Chirriando la calavera quiere decir cantando la letanía detrás del difunto con sus vocecillas chirrionas.

[34] Los de la capacha, los de la religión de San Juan de Dios, llamados así del vulgo porque en sus principios pedían y recogían la limosna para los pobres en unas capachas o cestillas de palma. Cerv., Casam. engañoso, pl. 350: “Ya v. m. habrá visto, dijo el alférez, dos perros, que con dos linternas andan de noche con los hermanos de la capacha, alumbrándolos cuando piden limosna”.

[35] Hombreando, hacer fuerza con los hombros para sostener o tirar. L. Grac., Crit., 1, 6: “Porque no tiene espaldas, que a tenerlas, él hombreara”.

[36] Anegado, aquí por sumergido, metido en el capuz.

[37] Devanado en una chía, envuelto en la chía, como el hilo se devana y envuelve en la devanadera. Exagera lo largo de la chía o manto negro, regularmente de bayeta, que se ponía sobre el capuz y cubría hasta las manos, usado en los lutos. Pantoja, Rom., 2: “Viste el corazón de chía | y de capuz la memoria”. El capuz era vestidura larga, a modo de capa, cerrada por delante, que se ponía encima de la demás ropa y se traía por luto, la cual era de paño o bayeta negra y tenía una cauda, que arrastraba por detrás, y Quevedo, exagerándola, dice que pesaba diez arrobas.

[38] Mullidores; en A: muñidores.

[39] “¿Quién no juzgara que los unos alumbran algo y que los otros no es algo lo que acompañan y que sirve de algo tanto acompañamiento y pompa? Pues sabe que lo que allí va no es nada. Porque aún en vida lo era y en muerte dejó ya de ser y que no le sirve de nada todo; sino que también los muertos tienen su vanidad y los difuntos y difuntas su soberbia”. (Edic. de Pamplona y el Ms.).

[40] Hablar de mano, gesticular.

[41] Misacantano, el clérigo que canta misa nueva. Crotalón, 17: “El padre, de su parte, convidó todos sus parientes, vecinos y amigos, juntamente con sus mujeres, y Cenón, misacantano, de la suya, llamó a todos sus preceptores”.

[42] Doblar el capuz, plegarlo para guardarlo hasta el entierro de la nueva mujer. En S: doblarla el capuz en poco tiempo.