[103] Corr., 574: “Dar jabón. (Por una reprensión)”.

LA HORA DE TODOS Y LA FORTUNA CON SESO

A DON ÁLVARO DE MONSALVE,

CANÓNIGO DE LA SANTA IGLESIA DE TOLEDO,
PRIMADA DE LAS ESPAÑAS

Este libro tiene parentesco con vuesa merced, por tener su origen de una palabra que le oí. A vuesa merced debe el nacimiento; a mí, el crecer. Su comunicación es estudio para el bien atento, pues con pocas letras que pronuncia, ocasiona discursos. Tal es la genealogía déste. Doyle lo que es suyo en la sustancia y lo que es mío en la estatura y bulto. Su título es: La Hora de todos y la Fortuna con seso. Todos me deberán una hora, por lo menos, y la Fortuna sacarla de los orates, que lo más ha vivido entre locos. El tratadillo, burla burlando[104], es de veras. Tiene cosas de las cosquillas, pues hace reír con enfado y desesperación. Extravagante reloj, que, dando una hora sola, no hay cosa que no señale con la mano[105]. Bien sé que le han de leer unos para otros[106] y nadie para sí. Hagan lo que mandaren y reciban unos y otros mi buena voluntad. Si no agradare lo que digo, bien se le puede perdonar a un hombre ser necio una hora, cuando hay tantos que no lo dejan de ser una hora en toda su vida. Vuesa merced, señor don Álvaro, sabe empeñarse[107] por los amigos y desempeñarlos. Encárguese desta defensa, que no será la primera que le deberé. Guarde Dios a vuesa merced, como deseo. Hoy 12 de marzo de 1636.

NOTAS:

[104] Corr., 588: “Burla burlando. (Cuando se hace algo sin intentarlo)”, o como en broma, al parecer, e intentándolo de veras, como quien no quiere la cosa. Como si se dijera: burlando burla (objeto intrínseco). También burla burlanga. F. Silva, Celest., 25: “Burla burlando, por mi vida, que me requirió de amores”. Lazar., 1: “Visto esto y las malas burlas, que el ciego burlaba de mí, determiné de todo en todo dejarle”.

[105] Que no señale con la mano o manecilla del reloj. La de este reloj alude a fulano y mengano, a todo el mundo, por ser la hora de todos cuando suena.

[106] Leer para otro, achacando a otro lo que dice la lectura y saliéndose él mismo afuera, como si no fuera con él.

[107] Empeñarse, tomar por su cuenta y con empeño; desempeñarlo, librarle. Zabaleta, Día f., 1, 8: “El cortesano se empeña por definir el duelo”. H. Sant., Dom. 3 cuar.: “Que le desempeña el alma, que le rescata deste cautiverio”.