[131] Haciendo rechinar los círculos de la esfera llamados coluros con el ruedo del miriñaque de alambres y cintas, que llamaban guarda-infante, empalagando o atestando.
[132] La jeta u hocico y el moño, que le encimaba como coroza de pelo la cabeza. Es sátira del vestir, peinarse y afeitarse de las damas.
[133] En mala moneda, en cuartos.
[134] Pelicabros, “capripedes satyrorum” (Horacio), patibueyes, patihendidos.
[135] “lares y panades y otros diosecillos”. (Edic. de Zaragoza y todas las posteriores).
[136] Bahuno, bajuno, con h, como se hallan por entonces escritas otras voces para nuestra j actual; por haber hasta poco había sonado como en francés la letra j, y ser el tiempo en que comenzaba a sonar como hoy, esto es, como entonces todavía sonaba la h (Cejador, Leng. Cerv., I, 9 y 11).
[137] De la carda, de la gente del bronce, maleante; del robar díjose la carda.
[138] Pésia, pese a, en juramentos y exclamaciones.
[139] El hígado expresa el valor, hombre de hígados, esto es, que tiene bilis y sabe enojarse.
[140] Coime, garitero y señor de casa, y Gran Coime o Coime del alto o de las clareas, Dios. Alto claro, el Cielo. Garlar, hablar. Sornar, dormir; voces todas de germanía o gente de la carda.