[189] Arraez, patrono de barca, etc.; literalmente, cabeza y jefe. Fué Morato Raez Maltrapillo un renegado murciano, amigo íntimo del rey de Argel Azán, y a sus oficios debió la vida el grande autor del Quijote, que por romper el cautiverio no hubo empresa aventurada que no tratase de acometer. Véase Cejador, Leng. Cerv., II, Agi Morato.
[190] “a mí”. (Edic. de Zaragoza y todas las siguientes).
[191] “Misit ad eum uxor eius dicens: Nihil tibi et iusto illi! Multa enim passa sum hodie per visum propter eum”. (Mateo, 27, 19).
[192] Untado, sobornado, del facilitar los despachos como el unto el rodar de la rueda. Rufián viudo: “Que no puede chillar (el alguacil), porque está untado”. Quij., 1, 22: “Hubiera untado con ellos (los ducados) la pluma del escribano”. “Las brujas se untaban para trasportarse al aquelarre”. (Diálog. perros.)
[193] Torcida, la mecha del candil. Poder arder en un candil, de lo muy eficaz, aludiendo al vino muy generoso, por su mucho alcohol.
[194] Tu nombre, el de condenado.
[195] “y para ellas”. (Todos los impresos). Uñas de ladrón.
[196] Corr., 506: “A pedir de boca. (Cuando algo viene como se desea)”.
[197] Tapida; en Z, tapiada. Tapir es propiamente apretar el tejido en el telar; dícese en Castilla, y en-tap-ecer en Aragón. F. Silva, Celest., 18: “Los cencerros de los mansos tan sordos están en mis oídos, cuanto me los tiene recalcados y tapidos la memoria de la voz de mi Acais”. Tap-ido, por tupido, dícese en Aragón, como en Castilla.
[198] Zabucar, dar empujones y revolver un líquido. J. Polo, Univers.: “Aquí a las dificultades, | que en las mentes se zabucan, | satisfacen las doctoras | desatándoles sus dudas”.