[213] Revestirse en. A. Pérez, Dom. 3 cuar., f. 505: “Como demonios revestidos en un cuerpo humano”. Ídem, f. 134: “Hablándola por boca de una serpiente y revistiéndose en ella”.

[214] Enflautado, metido como en flauta, por lo charlatana que era la cotorrera o mujer que anda de cotorro en cotorro y lo parla todo, como la cotorra.

[215] En todas las impresiones españolas que he manejado falta este capítulo de “El criado favorecido y el amo”.

[216] “Los polvos del miércoles corvillo. Estábase afeitando una mujer casada y rica”. (Edic. de Zaragoza y siguientes, menos las de Bruselas). Por la inclinación al “Humiliate capita vestra Deo”, del miércoles de Ceniza o corvillo (Hita, mi edición, 1172).

[217] Hopalandas, propiamente vestiduras largas.

[218] Jalbegar y jalbiego dícese en Extremadura, de enjalbegar, de ex-albicare, encalar las paredes.

[219] Aloja, bebida de agua, miel y especias.

[220] Cerilla, unto, como cera, para afeite (Celestina, mi edic.), así como sals-er-illa.

[221] Del achaque de martirizar su rostro las dueñas con mil suertes de menjurges y mudas se burló varias veces el autor del Quijote. En la comedia La Casa de los celos dirige a Angélica estas razones la Dueña:

“¿Cuándo, señora, veremos
El fin de nuestros caminos?
¿Cuándo de estos desatinos
A buen acuerdo saldremos?
¿Cuándo me veré ¡ay de mí!
Con mi almohadilla sentada
En estrado y descansada,
Como algún tiempo me vi?
¿Cuándo de mis redomillas
Veré los blancos afeites,
Las unturas, los aceites,
Las adobadas pasillas?
¿Cuándo me daré un buen rato
En reposo y sin sospecha,
Que traigo esta cara hecha
Una suela de zapato
?”