Y no deberán estrañarse en una reduccional expedicion las armas y pertrechos de guerra que se conducen contra lo prevenido en novísima real cédula del año de 76; porque, aunque el objeto de esta marcha es reduccional, tambien es constante que las naciones Toba y Mocobí se hallan en el centro del Chaco, y para llegar allí tenemos que pasar por medio de cinco, no menos numerosas que belicosas naciones: como son, la Mataguaya, Chunupí, Malbalá, Vilela y Signipè, y de estas las últimas nominadas están unidas y confederadas.

Por lo que parece prudente precaucion caminar abroquelados, así por el riesgo de las vidas como por asegurar cuanto se lleva; sirviendo las armas solo de respeto para contener el bárbaro orgullo con que otras veces han asaltado traicioneros nuestras marchas, quitando cuando menos las caballadas y ganados. Pero todos caminamos advertidos que estos pertrechos no son armas ofensivas sino defensivas.

JUNIO.

(4 leguas.) Con estos preparativos, el 2 de Junio salió la marcha de los Corrales, como á las 12 del dia, y tomando su giro por las márgenes del Rio del Valle, (asì llamado porque riega y fertiliza con sus cristales el famoso valle en que esté colocado el Real Presidio) caminando á la parte del N, vino á acamparse nuestro tren en el paraje de las Sepulturas, distante cuatro leguas del tren pasado. En cuanto al orígen de este rio, y los demas que bañan esta dilatada provincia del Gran Chaco, se dirá lo conveniente en la descripcion geográfica con que se ha de cerrar este diario.

Y aunque caminó el tren, como se ha dicho, quedó S. S. en el Real Presidio, asaltado de un cólico accidental, hasta mejorarse. Lo que dió mérito á mandar que caminase todo el carruage y los animales sin pèrdida de tiempo, pero con lentitud hasta las resultas, yendo todo á cargo del Proveedor D. Diego Angel de Leiva, del Ayudante Sardina y del Guarda Mayor de almacenes, á quien el Auditor, por mandato de S. S., impartió órden de que con pausa siguiesen sus jornadas hasta el Rio del Dorado, y que allí se acampasen, por la comodidad de los pastos y agua, hasta segunda órden: dando órden al Proveedor de que subministrase á toda la gente diariamente carne, y semanal racion de bizcocho, yerba y tabaco.

(2 leguas.) El 3, como á las 11 del dia, caminó la marcha siguiendo las vegas y márgenes del Rio del Valle por el rumbo del N, y vino á parar en la Cruz del Chañar, que dista dos leguas de las Sepulturas: escapándose de este real por la noche dos presidarios, que buscados con toda diligencia, no se pudieron encontrar.

(1½ leguas.) El 4, como á las 11 del dia, caminó la marcha, siguiendo las vegas y márgenes del Rio del Valle por el rumbo del N, y vino á parar en un paraje nominado la Cabeza del Toro, que dista como legua y media del pasado, sin que se pudiera avanzar mas camino, por lo penoso y guadaloso de este plano.

(2 leguas.) El 5, saliendo como à las 9 del dia, por el mismo rumbo y vegas, vino à parar á la ramadita, llamada del Sr. Matorras, porque en ella se acampó el finado Sr. Gobernador en el año de 1774, dando principio à esta reduccional expedicion; acompañado del actual nuestro Comandante General, que en calidad de tal le acompañó: y dista este dos leguas del pasado tren.

(2 leguas.) El 6, saliendo la marcha de este real, como à la 1 de la tarde, vino á parar en el Pozo Verde, distante dos leguas del pasado tren. Este pozo dicen se ceba de los derrames del Rio del Valle, y que por todo el año mantiene agua, aun en las mayores secas. Su situacion es dentro de un bosque, á un lado del camino, á la parte del S. Hasta aquì ha seguido la marcha el camino antiguo, parando en este tren dos dias, por dar tiempo à un desmonte que de órden de S. S. está allanando el Ayudante Sardinas con los partidarios, presidarios, peones é indios voluntarios, para abrir nuevo carril, por estar informado S. S. ser este mejor y mas recto que el antiguo.

(2 leguas.) El 9, saliendo del Pozo Verde, tomó la marcha el rumbo al naciente, y traspasó un gran bosque desmontado, pasando tambien el Rio del Valle, que ya habia quedado à mano derecha, y un copioso madrejon, que pudieron pasarle solo por un puente que se formó. Y habiendo caminado como dos leguas, volviò á inclinarse este carril hàcia el N, cuya direccion siguió la marcha, y vino à parar en un lugar llamado San Antonio, distante tres leguas y media del Pozo Verde: y aquí parò tres dias, dando treguas al desmonte que se estaba haciendo mas adelante.