Con lo que el 22 acordó nuestro General, seria conveniente que por esta via caminase D. Jaime Nadal y Guarda, Mayor General de órdenes, con algunos partidarios, à traer ganados y otros efectos necesarios para el abasto de la gente, y de los indios à quienes se piensa despachar el 31 del corriente, lo que se anotarà en su lugar: dando màrgen para esta resolucion contemplar esta ciudad mas inmediata, y que los ganados y demas efectos estàn en ella mas baratos.
El 23 y siguiente nada ocurrió digno de nota.
El 25 caminò para Salta Silvestre Corro con cartas de nuestro General, y libranzas para sacar de las cajas reales de Jujuy los 2,000 pesos de residuo, para que, invertidos en ropa, cuchillos, granos y otros efectos necesarios para estas reducciones, los condusca á este lugar. Y este mismo dia se agravó à nuestro General el colico accidente de que adolece por lo comun, y en tanto grado la avanzò, que el 26 estuvo casi en los ùltimos periodos de la vida, y aunque le ha durado hasta hoy 28, ya ha declinado su actividad y se halla mejorado, aunque siempre en cama.
Este dia, que lo es del Dr. San Agustin, egecutaron los Mocobíes dos acciones dignas de notarse: la primera, que insinuándoles la necesidad que habia de gente para el acarreo de adobes y lo urgente del tiempo, sin que quedàra uno, desde el cacique al mas pequeño de ámbos sexos, trabajaron todos en el acarreo. Concluida esta diligencia, celebró el Sr. Arcediano misa por la salud de nuestro General, y luego al toque de la campana todos concurrieron, inclusos los caciques, á rezar y à instruirse en la doctrina: accion que hasta hoy no habian egecutado los mandones, porque solo mandaban à los párvulos.
El mismo dia por la tarde asaltó á nuestro General el propio accidente, con tanta fuerza y rigor, que desauciado del medico, no tenia ya aliento para formar testamento, y se contentò solo con otorgar su poder, pasando toda aquella noche en un lastimoso conflicto.
El 29 al amanecer, se confesó y recibió el Viàtico, y no embargante de haberle desauciado, como se mudasen los pronòsticos del accidente, se halló este dia algo mejorado: tratando de remitir al Superior Gobierno este diario con el competente informe por la via de Corrientes.
El 30, dia de la gloriosa Santa Rosa de Lima, Patrona de estas Indias, amaneció S. S. mucho mejor de sus males: por lo que el Sr. Arcediano cantò la misa de gracias con toda solemnidad, dándolas toda la oficialidad y concurrentes al todo Poderoso, por haber restablecido à nuestro General, que aunque se mantiene en cama, está ya tan placentero que desde allí distribuye diariamente las òrdenes para el trabajo y demas fatigas, mostrando en todas sus acciones el ardiente deseo que le asiste de perfeccionar esta obra, en que se interesa el servicio de ámbas Magestades.
El 31 amaneciò continuando la mejoria de nuestro General, por lo que el R. P. Lapa celebrò el santo sacrificio con la posible solemnidad, y egecutaron varias devotas preces, y deprecaciones con el mismo objeto que el dia anterior: y este dia se resolvió caminar para Corrientes el Mayor General de Ordenes, D. Jayme Nadal y Guarda, para el mismo fin que se tenia pensado.
Nomínanse los caciques y principales mandones de todas las naciones conversas, que han pedido y piden reduccion.