NOVIEMBRE.

El 6 llegó el Capitan de migueletes, D. Juan José de Acevedo, de la parte del naciente, donde se le mandó con el encargo de descubrir el sitio fijo de la antigua Concepcion destruida, para colocarlo con certeza en el mapa que se ha de formar en la Descripcion Geográfica. Dá este por razon que la ciudad está situada á la parte del sud en un espesísimo bosque y chaguaral impenetrable: que de una laguna salen algunas acequias para el lugar de dicho pueblo, que distará de este real de Lacangayé como 30 leguas, y que todo es camino llano y andable.

Que hay muchísimos palmares y maderas útiles: que el campo es abierto hasta allí y fertilísimo: que hay infinidad de monos de diversas layas, y entre otros una especie de micos rubios, y con tanta barba, machos y hembras, como un cabron; y que los machos son por demas, que son negros y muy feos. De esta especie trajo una hembra con su cachorro, que llegó muerto á este real; sucediendo con la madre lo propio apenas llegó: lo que creemos proviniese del balazo que les diò al tomarlos, y de la ninguna comodidad con que los trajo.

El 12 llegó el Mayor de Ordenes de la de Corrientes, con solo un indio y un peon, trayendo pliegos de S. E., y conduciendo una corta puntilla de reses para nuestro socorro: bien se vé cuanto sería nuestro consuelo al verle, y mayormente cuando, tan celoso de nuestro alivio, se habia avanzado á venir por caminos peligrosos y no trillados, con tan poca seguridad. Y en verdad que llegó el socorro tan á tiempo, que ya por necesidad ibamos matando las vacas mansas de cria.

Atrás dejó 400 vacas, que conduce el inspector Plazaola con el capitan Corbalan, el partidario Burgueño y algunos peones, que esperamos lleguen en término de ocho dias; pues D. Jayme, caminando con las pocas reses que trajo de Corrientes, solo tardó cinco dias.

El 16 salió S. S. con toda la oficialidad por el real campamento de las Perlas á dar principio á la labor de la iglesia y demas oficinas, dejando concluida esta de Santiago de Lacangayé; y porque restaba poner las puertas y ventanas, dejó todos los oficiales carpinteros y algunos partidarios que les ayudasen, á cargo del ayudante Sardina, con órden de que en concluyendo pasasen todos á la reduccion segunda. Tambien quedó el Protector de indios para cuidar de las raciones y abastos de los de su cargo, y el Sr. Arcediano, siguiendo su espiritual tarea con sus catecúmenos.

Y en virtud del superior órden de S. E., se les dió á entender á los indios de este pueblo que el Patron Tutelar de él era el Glorioso Apostol Santiago, siéndole igualmente del pueblo de Mocobíes; y que el tutelar de èste era San Bernardo, y que con este nombre titularon desde hoy su reduccion, llamándola el Pueblo de San Bernardo el Vertiz, en memoria de su especial protector y patrono, el Exmo. Sr. Virey de Buenos Aires: reservando practicar igual diligencia con el de Mocobíes, cuya patrona titular se ha pensado sea Nuestra Señora de Dolores y Santiago.

El 27 han llegado dos principales de la nacion Toba: á saber, Amataquí y Coglogotí, con 17 grandules, 19 muchachos, 26 mugeres adultas, 6 mozas y 14 párvulos, que vestidos y gratificados quedan incorporados á este pueblo.

El 29 llegó el cacique Coyagayquí, su muger y tres hijos párvulos de esta nacion Toba, que se vistieron y quedaron acopiados, con otro grandul y tres párvulos mas, que han llegado el 30.

DICIEMBRE