El 1.º de Diciembre llegó el indio Cotegory de nacion Mocobí, á quien se vistió, y tres indios Tobas que han quedado en este pueblo: y como á las 5 de la tarde, el Reverendo Padre Fray Francisco del Orden Seráfico, quien ha venido por agua en un barco con solos cuatro hombres: dicen haberse vuelto del camino el Coronel D. Adrian Cornejo. Dicho religioso intenta pasar, siguiendo su fluvial derrota, hasta la de Buenos Aires; y nuestro Comandante General ha procurado disuadirle no pase de este lugar, empleándose en esta copiosa mies con mas glorioso fruto, y en servicio de ambas Magestades. Insinúa dicho Padre ha dado cuenta á S. E. y á su respectivo superior claustral, quienes es regular le estén esperando cuidadosos: pero S. S. prometió informar la causa de su detencion.

Asegura dicho P. que todas las naciones de su tránsito le han recibido con mucha paz y cariño, y en especial los Mataguayos y Chunupíes, de quienes hace particular recuerdo; y queda visto no haber tropiezo para traficar este rio con el copioso comercio de los efectos que produce el Paraguay, como lo tenia pensado y propuesto el Coronel D. Adrian Cornejo; cuyo viage pensamos se habia postergado hasta mas oportuno tiempo. Sobre que mandó S. S. se tomára sumaria informacion, como se hizo.

El 16 se puso la umbralada de la puerta principal de la capilla, en cuyo frontis está esculpida la inscripcion siguiente—JHS. Domus Dei est porta cœli. Año de 1780. San Bernardo el Vertiz—Se erigió este templo por el Señor Coronel, Comandante General, D. Francisco Gavino Arias. Escrito por su secretario Matorras. Y llegaron Asitkoquí y su hermano Nayaladí con sus familias, que se componen del indio Filigoydí, 4 mugeres, 2 muchachitos y 4 chinitas, y á todos se les vistió.

El 17 compareció el pariente de Quetaydí, nombrado Paynicorí, con los indios Paloleiquí, Socoyaní y Elegorí, á quienes igualmente se les repartió sombrero, manta, y cuchillo al primero, y á los demas manta y cuchillo.

ENERO.

El 11 como á las tres de la tarde, trabajando el negro herrero, José Manuel, en su fragua, saltó de ella una chipa al ramadon que servia de vivienda á S. S., de almacen al Proveedor, de cuartel á la tropa y de hospicio á todo el resto de la gente: con tal prontitud se ardió el techo que era de paja, que aunque ocurrimos todos acelerados al reparo, no pudimos atajar el incendio, que consumió seis piezas de ropa, toda la seda que habia en madejas, algunos sacos de harina, maiz, arroz, y algunas armas de la tropa partidaria, entre pistolas, trabucos, fusiles y espadas, con otros muebles del General y demas habitantes en dicha pieza; pudièndose salvar lo demas importante con el auxilio de los indios, que puntuales prestaron socorro. Sensible fuè al General este suceso reiterado.

Pero mas sensible le fuè que de aquí pasase el incendio á la iglesia que acababa de concluir, cuyo empajado ardió del todo; y á no tener torta de barro el encañado, hubiera ardido este sin remedio, con el enmaderado: lo que no sucedió, siendo menos el perjuicio por esta causa. Pero sí pesaroso nuestro Comandante de lo acaecido, recayó el 12 de su habitual dolencia, y estuvo á riesgo de espirar segun le arreciaron sus fatigas. Y este dia pidió el Proveedor se tomase informacion del suceso, con expresion de los bienes y efectos consumidos.

El 18 pasóse á la eleccion de alcaldes y alguacil, y de comun acuerdo eligieron de primer alcalde al cacique Nalegotí, y de segundo al cacique Cuniquirí; habiendo elegido por alguacil al capitan Daasagoy, llamado Javier: cuyas elecciones confirmó S. S., y por su enfermedad se hicieron con ausencia mia, del R. P. cura interino y capellan, Fray Antonio Lapa, del Protector de naturales, y Secretario de la expedicion.

Y luego eligió S. S. (usando de las facultades de conquistador) por Gobernador del pueblo al cacique Quetaydí, y por Fiscal al capitan Digití: y previniendo á cada cual su obligacion, quedaron contentos, avisados y acordes, así en esto como en el nombramiento de Gobernador y Fiscal, hecho por S. S.; quien les advirtió que el Gobernador duraba por cinco años continuos, á menos que, por causa grave, el cura, ó los Señores Vireyes ó Gobernador lo quisiesen remover, y poner otro en su lugar; y que el fiscal, alcaldes y alguacil habian de elegirse año por año por el cura, cacique, gobernador, alcalde y alguacil electos; mandando S. S. que todo se sentára en un libro, para que contase en lo futuro. Y ese dia se levantó rollo en la plaza.

El 20 de Enero pensó S. S. se hiciera la colocacion de esta capilla porque con este motivo se celebrase el cumple-años de nuestro invicto Monarca, y se sacase su real pendon: pero ya que no se pudo lograr el intento por no haberse concluido en el todo con la capilla, se bendijo por la tarde el templo, y se cantaron vísperas, sacó el estandarte el Gobernador electo Quetaydí, en cuya habitacion se dispuso la cámara competente en donde se colocó, y los indios principales en alternativa le custodiaban con lanzas en la mano.