3o. Que tocó al Sur y al Norte de las fronteras del imperio Mejicano y navegó sus costas sin tocar en él.
4o. Que esta expedicion concluyó en el Cabo Cañaveral en veintiocho y medio grados de latitud Norte.
5o. Que Vespucio circunnavegó en este viaje las penínsulas de Yucatan y Florida.
6o. Que de este modo adquirió en 1498 la certidumbre de que Cuba era Isla.
7o. Que en este viaje iban Vicente Yañez Pinzon y Juan Diaz de Solis.
8o. Que de regreso descubrió las islas Bermudas.
El error de estas conclusiones nos parece demostrado ante todo en el anacronismo que comete el autor respecto del viaje de Vicente Yañez Pinzon que tuvo lugar recien en 26 de Enero de 1500 y en el cual no consta que fuese Vespucio.
Por lo demas, en cuanto á la primera conclusion no es cierto que Américo hiciera su primer viaje en 1497, pues consta que recien en 1499 se hizo la primera expedicion haciéndose uso de la licencia general que se concedió en 1495 y fué modificada en 97 para que los nuevos descubrimientos no afectasen los derechos adquiridos por Colon.
En cuanto á la segunda conclusion, seria necesario que se hubiese resuelto la cuestion á que dá lugar la variante que resulta de la comparacion de varias ediciones de la carta dirigida á Soderini, respecto al grado de latitud del punto de llegada que se designa en esa carta, pues en unas ediciones se marcan diez y seis grados y en otras seis grados de latitud Norte.—Para dar por cierta esta conclusion del Señor Varnhagen, esto es que Vespucio llegó á las costas de Honduras, sería necesario dar por cierta la primera de esas latitudes que es la que corresponde al puerto de Honduras.
Pero el padre Canovai en su Disertacion Justificativa sobre Vespucio, Cuestion, IX, demuestra que el haberse puesto el grado diez y seis como punto de llegada, no ha sido sinó un error de copia: "Con estos datos (esto es con lo expuesto por el mismo Vespucio en el principio de esta carta) y con el solo fin de hacer comprender cuan diferente fué la direccion de Américo de la de Colon, expuse ya que la de este hacía con el Norte un ángulo de trece grados, seis minutos, mientras que la de Vespucio hacía un ángulo de cincuenta y seis grados, quince minutos. Por consiguiente, si se hace extensivo el resultado y se aplica á fijar el punto de América donde llegó Vespucio en su primer viaje; esto es: si sobre un Globo Terrestre se traza una línea entre el Occidente y el Mediodia que empezando de las Canarias haga con el Meridiano el ángulo dado de cincuenta y seis grados, quince minutos, se verá que, prescindiendo de la desviacion marítima, se encontraria Orange ó Cayena en cuatro ó cinco grados al Norte del Ecuador, pero dada alguna importancia al abatimiento del mar, el punto de llegada podrá establecerse con seguridad en la Guayana, por los seis grados de latitud septentrional. Encuentro que en la Imprenta hacen escribir á Américo, no seis grados, sinó diez y seis grados, y es esto un nuevo error de los números que fácilmente se enmiendan. Con esos diez y seis grados, el ángulo de la direccion vendría á ser mucho mayor de los ya definidos cincuenta y seis grados, quince minutos, por lo cual sin el desastre de una tempestad ó el voluntario cambio de derrotero, no se separa tanto un buque regular; por otra parte la nueva tierra que en su segundo viaje descubrió Vespucio, mas allá de la Línea, era continua ó contigua á la ya descubierta en el primero, y esto no podría decirse en una distancia, de la una á la otra, de diez y seis grados ó de mas de mil millas: observo aun, que con esta latitud se hubiera encontrado Américo entre varias islas ya conocidas como Santo Domingo, Santa María, Galante, La Guadalupe, islas ni tan nuevas, ni tan habitadas, ni tan vastas, para poderlas juzgar tierra firme: en fin, aquellos siete y medio grados que solamente habria debido recorrer para encontrarse en el Trópico de Cáncer, no importan mas de ciento veinticinco ó ciento treinta leguas, siendo así que asegura haber hecho mas de cuatrocientas ó quinientas. El error fué pues ocasionado por aquellos códices de que fué sacada la relacion; he descubierto en las cartas de Américo dos errores semejantes y con el cálculo y con la inspeccion ocular de los manuscritos, he revelado la habitual costumbre de transformar en la cifra 1 aquella pequeña línea, á veces mas corta y mas gruesa, que en ciertas escrituras separa los números de las palabras; por esto fué leído quince por cinco, quince mil cuatrocientos sesenta y seis, por cinco mil cuatrocientos sesenta y seis y aquí la misma causa induce á leer diez y seis, por seis. Establezco pues de nuevo que á seis grados al Norte del Ecuador, esto es: no muy léjos del Orénoco, dió fondo el Vespucio."