Despues de una navegacion muy contrariada y tormentosa, arribó la flota á un punto contiguo al mismo en que Vespucio concluyó su primer viaje y del cual empezó su segunda exploracion que, como recordará el lector, era el quinto grado de latitud Sur. Por eso dice: "Esta tierra firme empieza del otro lado de la Línea Equinoccial, ocho grados hácia el Polo Antártico, navegando cerca de esta costa hasta pasar el Trópico de Capricornio hácia dicho Polo por diez y siete y medio grados, hasta donde teniamos el horizonte á treinta grados." Debemos advertir que decimos treinta y no cincuenta como está en el texto, por que esa es una equivocacion notoria habiendo tomado el tres por un cinco.[6]

Tenemos pues que en este tercer viaje exploró Vespucio desde el puerto de Pernambuco hasta Porto Alegre, resultando que en estos tres viajes Américo habia reconocido desde las Bocas del Orénoco, mas de las dos terceras partes de la gran extension de la costa Oriental de la América del Sur, siendo de notar que estas exploraciones las iba haciendo sucesivamente, empezando una donde precisamente concluia la otra.

El cuarto viaje, fué para las tierras descubiertas en el tercero, lo que el segundo para las exploradas en el primero; esto es: un viaje de pura rectificacion, pues llegó al mismo punto y recorrió la misma costa. Sea dicho en verdad que Vespucio no se proponia tanto hacer esta rectificacion, como el seguir buscando los puntos soñados por los Cosmógrafos antiguos y por supuesto, recibiendo á cada paso sorpresas y desengaños. Recien despues de este cuarto y último viaje aparece Vespucio convencido de que no eran sinó sueños esos itinerarios de Tolomeo y de Toscanelli, pues llama Nuevo Mundo á las tierras últimamente conocidas.

Debió empezar este viaje, inmediatamente despues de concluido el anterior, es decir en 1503 para que concluyese en 1504, pues en 1505, se hallaba Vespucio nuevamente en España.

Refiere que fué muy desgraciado este viaje en su principio, habiendo perdido la nave Capitana, por haber cometido el gefe de la expedicion la imprudencia de ir primero á la Sierra Leona, tierra de la Etiopía Austral. En cuanto á la navegacion al S. O. no hallamos otra novedad que el tropiezo con una isla que podría tener como una legua de largo y poco distante de la Costa Americana, por lo cual suponemos fuese la Isla de San Fernando de Noronha.

Como este viaje era de rectificacion, ibanse reconociendo prolijamente los puntos de la costa. Descubrieron así un puerto que le pusieron por nombre Bahia de Todos Santos, que es el mismo en que actualmente existe la ciudad de este nombre, segunda en importancia del Brasil. De este puerto, donde habian esperado en vano al Capitan por mas de diez y siete dias, salió la expedicion al mando de Vespucio y despues de navegar doscientas sesenta leguas, arribaron á otro puerto, donde levantaron una fortaleza, dejando en ella veinticuatro hombres que se habian salvado de la nave Capitana. Cual fuese este puerto, en que tuvo principio la primer colonizacion del Brasil, lo explica un documento que hemos visto transcripto en la obra del Señor Varnhagen, del cual resulta que el Cosmógrafo Mayor Alonso de Santa Cruz, en su Islario ofrecido al Emperador Carlos V, que se halla manuscrito en la Biblioteca Imperial de Viena, dice: "Junto á esta Bahia (de Cabo Frio) fué donde Américo Bespucho, Piloto Mayor de Castilla, en el último viaje que hizo, fundó una casa donde dejó veinticuatro cristianos." Por otra parte la distancia de doscientas y tantas leguas que dá Vespucio por recorridas desde Bahia á este punto, condice con el referido documento.

Antes de concluir debemos llamar la atencion sobre la referencia que hace el mismo documento de haber sido este el último viaje de Vespucio, ya que el mismo Señor Varnhagen, pretende, tan sin razon, que hiciese un quinto y sexto viaje.

Como hemos dicho, á principios de 1505 hallábase Vespucio nuevamente en España, nombrado Piloto Mayor del Reyno, lo que consta, primero: de su carta de naturalizacion expedida en Toro en 24 de Abril de 1505 y segundo: de la carta que Cristóbal Colon escribió en Febrero del mismo año á su hijo Diego, refiriéndole que Vespucio, que debia ir á la Corte por sus propios asuntos, estaba dispuesto á servirlo en la instancia que tenia entablada para recuperar sus regalias.

En 1512 murió Vespucio en Sevilla, como ya hemos tenido ocasion de decirlo, refiriéndonos á un asiento de la Casa de Contratacion, en que consta el pago de los últimos sueldos que devengó en su empleo y que dejó como legado á la Iglesia Metropolitana de aquella ciudad.