Esta carta importantísima por ser el primer monumento del descubrimiento de América no la conocemos sinó por las referencias del mismo Toscanelli y de contemporáneos que la vieron y juzgaron. Aseguran estos que tenía una graduacion y dos escalas, cosa de que carecían entónces las cartas geográficas supliéndose en ellas su falta, para conocer el derrotero y longitud de los viajes, con líneas rectas entre los puntos de partida y de llegada, indicándose con un número sobre ellas las millas longitudinales.

Esto se vé en la Biblioteca de Santa María Novella en Florencia, en una carta del mundo, manuscrita por el geógrafo Dati contemporáneo de Toscanelli. Pero sea de esto lo que sea, afortunadamente hizo la descripcion minuciosa de los espacios, de las millas de Lisboa al Catai ó tierra incógnita y merced á esta descripcion conocemos su sistema.

Además de la situacion de la famosísima Isla Antilla, de la no ménos célebre de Cipango, de la Provincia de Mangui, del Catai y de muchos otros lugares de la India, veíase en la carta de Toscanelli una línea que dirigiéndose hácia poniente de Lisboa á la gran ciudad de Quinzai la moderna Hong-Cheu, comprendía veintiseis espacios de doscientas cincuenta millas cada uno, estableciendo por tanto un intérvalo total de seis mil quinientas millas entre aquellas dos ciudades, una á la extremidad Occidental de la Europa, otra al conocido confin Oriental del Asia, abrazando segun la expresion del mismo Geógrafo, casi la tercera parte de la Esfera, ó una longitud de cerca ciento veinte grados; de manera, que sin contar el enorme giro de los portugueses al rededor del Africa, su vía oriental de Lisboa á China, era doble de la via occidental por él imaginada.

Suponiendo que las millas de que hablaba Toscanelli fuesen millas Italianas de las que cuatro forman la legua portuguesa ó española, he aquí el cálculo de las distancias segun lo que respecto á la Antilla, escribía al Canónigo Martinez de Lisboa:

"De esta ciudad, derecho hácia el poniente, hay en dicha carta veintiseis espacios conteniendo cada uno doscientas cincuenta millas hasta la nobilísima Ciudad de Quinzai. Y desde la Isla Antilla, que llamais vosotros de las siete Ciudades, de que teneis noticia, hasta la nobilísima Isla de Cipango, hay diez espacios que hacen dos mil quinientas millas."

Con estos datos el cálculo es muy simple.

Por testimonio de Marco, solo se contaban:

De Quinzai al Océano 25 millas
Del Océano á Cipango 1500 "
Toscanelli pone de Cipango á la Antilla 2500 "
Luego de Quinzai á la Antilla 4025 "
Ahora bien, de Lisboa á Quinzai segun Toscanelli 6500"
De Antilla á Quinzai 4025 "
Luego de Lisboa á Antilla 2475 "

Tal era el prodigioso itinerario que Toscanelli trazaba sobre el Globo y la apreciacion errónea de su longitud, que no podía ser rectificada, desde que solo podía apreciarse la longitud de las tierras que se extendían al Oriente, por los inciertos datos de Polo, que hicieron creer que entre Lisboa y la costa Oriental del Asia, debía existir una extension casi de dos terceras partes de la esfera y solo una tercera parte de mar, debiéndose aun encontrar en ese mar la célebre Atlántida ó Antilla de que tanto hablaron los antiguos.