Si en pago del amor yo estoy muriendo,

¿qué hará el enemigo?[39]

Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Por ti el silencio de la selva umbrosa,

por ti la esquividad y apartamiento100

del solitario monte me agradaba;

por ti la verde hierba, el fresco viento,

el blanco lirio y colorada rosa

y dulce primavera deseaba.

¡Ay, cuánto me engañaba!105