en medio del camino se pararon

los vientos, y escucharon muy atentos1165

la voz y los acentos, muy bastantes

a que los repunantes y contrarios

hiciesen voluntarios y conformes.

A aqueste el viejo Tormes como a hijo

lo metió al escondrijo de su fuente,1170

de do va su corriente comenzada.

Mostrole una labrada y cristalina

urna, donde él reclina el diestro lado;