a cuantos le miraban, que él sería

en quien se informaría un ser divino.1195

Al campo sarracino en tiernos años

daba con graves daños a sentillo;[155]

que, como fue caudillo del cristiano,

ejercitó la mano y el maduro

seso y aquel seguro y firme pecho.1200

En otra parte, hecho ya más hombre,

con más ilustre nombre los arneses

de los fieros franceses abollaba.[156]