él solo con despierta vigilanza
dañaba la tardanza floja, inerte,1235
y alababa la muerte gloriosa.
Luego la polvorosa muchedumbre
gritando a su costumbre le cercaba;
mas el que se llegaba al fiero mozo,
llevaba con destrozo y con tormento1240
del loco atrevimiento el justo pago.
Unos en bruto lago de su sangre,
cortado ya el estambre de la vida,