tanto, que no parece ni se muestra,

es lo que aquella diestra mano osada1785

y virtud sublimada de Fernando

acabarán entrando más los días.

Lo cual, con lo que vías comparado,

es como con nublado muy escuro

el sol ardiente, puro, relumbrante.1790

Tu vista no es bastante a tanta lumbre,

hasta que la costumbre de miralla

tu ver al contemplalla no confunda.