Como en cárcel profunda el encerrado,

que, súbito sacado, le atormenta1795

el sol que se presenta a sus tinieblas;

así tú, que las nieblas y hondura,

metido en estrechura, contemplabas

que era cuanto mirabas otra gente,

viendo tan diferente suerte de hombre,1800

no es mucho que te asombre luz tamaña;

pero vete, que baña el sol hermoso

su carro presuroso ya en las ondas,