Apolo y las hermanas, todas nueve,
me darán ocio y lengua con que hable30
lo menos de lo que en tu ser cupiere,
que esto será lo más que yo pudiere.[216]
En tanto no te ofenda ni te harte
tratar del campo y soledad que amaste,
ni desdeñes aquesta inculta parte35
de mi estilo, que en algo ya estimaste.
Entre las armas del sangriento Marte,
do apenas hay quien su furor contraste,