En el silencio solo se escuchaba

un susurro de abejas que sonaba.80

Habiendo contemplado una gran pieza

atentamente aquel lugar sombrío,

somorgujó de nuevo su cabeza,[218]

y al fondo se dejó calar del río.[219]

A sus hermanas a contar empieza85

del verde sitio el agradable frío,

y que vayan les ruega y amonesta

allí con su labor a estar la siesta.