Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Con mi llorar las piedras enternecen[53]

su natural dureza y la quebrantan,

los árboles parece que se inclinan,

las aves que me escuchan, cuando cantan,200

con diferente voz se condolecen,

y mi morir cantando me adivinan.

Las fieras que reclinan

su cuerpo fatigado,

dejan el sosegado205