los cuales esparciendo, cubijadas
las hermosas espaldas fueron dellos.100
Luego sacando telas delicadas,
que en delgadeza competían con ellos,[223]
en lo más escondido se metieron,
y a su labor atentas se pusieron.
Las telas eran hechas y tejidas105
del oro que el felice Tajo envía,
apurado, después de bien cernidas
las menudas arenas do se cría.[224]