Estaba figurada la hermosa
Eurídice, en el blanco pie mordida[226]130
de la pequeña sierpe ponzoñosa,[227]
entre la hierba y flores escondida;
descolorida estaba como rosa
que ha sido fuera de sazón cogida,
y el ánima, los ojos ya volviendo,135
de su hermosa carne despidiendo.
Figurado se vía estensamente
el osado marido que bajaba