Cerca del agua, en un lugar florido,

estaba entre la hierba degollada,[242]230

cual queda el blanco cisne cuando pierde

la dulce vida entre la hierba verde.

Una de aquellas diosas, que en belleza,

al parecer, a todas ecedía,

mostrando en el semblante la tristeza235

que del funesto y triste caso había,

apartada algún tanto, en la corteza

de un álamo unas letras escribía,