¿A quién no le engañara la esperanza,
viéndote caminar por tal camino?105
¿Quién no se prometiera en abastanza[257]
seguridad entera de tus años,
sin temer de natura tal mudanza?
Nunca los tuyos, mas los propios daños,
dolernos deben; que la muerte amarga110
nos muestra claros ya mil desengaños:
hanos mostrado ya que en vida larga
apenas de tormentos y de enojos