Cese ya del dolor, el sentimiento,

hermosas moradoras del undoso155

Tormes; tened más provechoso intento;

consolad a la madre, que el piadoso

dolor la tiene puesta en tal estado,

que es menester socorro presuroso.

Presto será que el cuerpo, sepultado160

en un perpetuo mármol, de las ondas

podrá de vuestro Tormes ser bañado.

Y tú, hermoso coro, allá en las hondas