dejando con el muerto la tristura;
y luego con gracioso movimiento235
se fue su paso por el verde suelo,
con su guirnalda usada y su ornamento.
Desordenaba con lacivo vuelo
el viento su cabello, y con su vista
alegraba la tierra, el mar y el cielo.240
Con discurso y razón que es tan prevista,
con fortaleza y ser que en ti contemplo,
a la flaca tristeza se resista.