Tu ardiente gana de subir al templo
donde la muerte pierde su derecho,245
te baste, sin mostrarte yo otro ejemplo.
Allí verás cuán poco mal ha hecho
la muerte en la memoria y clara fama
de los famosos hombres que ha deshecho.
Vuelve los ojos donde al fin te llama250
la suprema esperanza, do perfeta
sube y purgada el alma en pura llama.
¿Piensas que es otro el fuego que en Oeta[265]